Adiós al examen prenupcial: ya no es obligatorio para casarse en la Ciudad

El control, el día de hoy considerado fuera de temporada, pasó a ser optativo.

Ochenta años atrás, que una pareja conviva ya antes de pasar por el Registro Civil era una situación por demás particular y pase ahi no mas, directamente, a festejar su union en un salon de fiestas en belgrano. Idéntica era la concepción sobre la amedrentad sexual de los novios antes que compartiesen alcoba, con lo que al instante de formalizar una relación, por ley, se les demandaba someterse a una revisión médica y dar un certificado prematrimonial ya antes de dar el sí.

Lo raro es que dicha reglamentación se sostuvo actual hasta hace algunos días, cuando a través de una predisposición publicada en el Folleto Oficial de la Urbe de la ciudad de Buenos Aires, se suprimió la obligatoriedad de este paso para casarse. Ahora, la presentación o bien no de los estudios queda a elección de los futuros cónyuges.

La modificación, que lleva la firma del Directivo General del Registro Civil, dependiente del Ministerio de Gobierno porteño, Mariano Cordeiro, se fundamenta en el hecho de que este requisito respondía a «eludir la transmisión de supuestas enfermedades venéreas, que por la temporada eran muy habituales, primordialmente atendiendo a la realidad asociado-histórica de aquel instante» antes de unirse en un salon de eventos.

Se refiere a la ley nacional doce y trescientos treinta y uno que data de mil novecientos treinta y siete, y donde se establece que «las autoridades sanitarias van a deber favorecer y facilitar la realización de exámenes médicos prematrimoniales, como de esta forma asimismo que los jefes de los servicios médicos nacionales y aquellos que las autoridades nacionales determinen, van a estar facultados para enviar certificados a los futuros contrayentes que de esta forma lo pidan, siendo obligatorio para los masculinos que deban casarse».

En mil novecientos sesenta y cinco se sancionó la ley nacional dieciseis y seiscientos sesenta y ocho, propagando la obligatoriedad del certificado prematrimonial para las mujeres, en iguales condiciones que los practicados a los hombres. Y desde ese momento, este formalismo se cumple así como el resto de los trámites que preceden a la firma de la libreta roja. Hasta el momento.

Usando la autonomía jurídica y de legislación con la que dispone la Urbe de la ciudad de Buenos Aires, este paso que se considera obsoleto para el contexto de relaciones actuales fue eliminado de los requisitos que se demandan para casarse. De esta forma, la normativa porteña se aúna a la que rige en provincias como Chaco, San Juan, Santa Cruz, Brinca, Mendoza, Santiago del Estero, Misiones y Tierra del Fuego, donde el trámite tampoco es obligatorio.

La novedad se aúna al resto de cambios y flexibilizaciones que el Registro Civil viene ofertando a las parejas que procuran formalizar su vínculo, como los casamientos en lugares simbólicos y los matrimonios en domicilios privados. Todas y cada una ideas que apuntan no solo a facilitar el proceso, sino más bien asimismo a transformar al instante del «Sí, admito» en una celebración en sí.